Ideal para los románticos. Entrañable para los amantes de la familia. Mágica para quien la vive con niños. Perfecta para todo el que disfruta dando y recibiendo regalos. Es lo bueno de la Navidad, que hay tantos motivos como situaciones para disfrutarla. Si, además, se está en Barcelona y se conocen los mejores rincones navideños de la ciudad, la experiencia es redonda.

De lo más tradicional a lo más “cool”

Una ruta en Barcelona en época navideña permite descubrir desde las tradiciones más típicas de Cataluña hasta las tendencias más fashion que apuntan en la ciudad. Para acercarse a la Navidad más típica hay que recorrer la Fira de Santa Llúcia. Es la más antigua de todas las que se pueden encontrar en la ciudad, ya que se celebra desde 1786 en la Plaça de la Catedral (a unos diez minutos a pie del Hotel España) y sus tenderetes ofrecen todo lo imprescindible para la Navidad más completa: desde los omnipresentes árboles, adornos, luces y ramos de muérdago, a los personajes más clásicos en Cataluña, como el “tió” (un tronco con rostro infantil al que hay que golpear con un palo la noche del día 24 de diciembre para que muestre sus regalos) o el “caganer”, la clásica figura de un campesino “haciendo sus necesidades” que no falta en ningún belén catalán. Aunque no se conoce su origen con certeza, todas las versiones coinciden en que un “caganer” escondido entre el resto de figuras del belén es símbolo de buena suerte para el año próximo.

De un punto a otro de la ciudad, Barcelona cambia de aspecto durante los días navideños. Las luces y la decoración varía barrio a barrio, desde la Barceloneta, tocando el mar, hasta la emblemática Rambla, el centro de la ciudad, la zona teatral y de espectáculos del Paral.lel o el elegante Paseo de Gracia, donde se encuentra el hotel Condes de Barcelona y la mayoría de establecimientos de primeras marcas de la ciudad.

Las tiendas y establecimientos de la capital catalana se suman a las fiestas y la Navidad se respira casi en cada rincón. En Barcelona, salta a la vista, Papa Noel no entra en los hogares deslizándose por las chimeneas, pero su magia sigue siendo un gran reclamo para los más pequeños y los que ya no lo son tanto. Y si el 25 de diciembre queremos encontrar regalos junto al árbol, el Papa Noel de cada casa sabe que el shopping de los días previos es inevitable.

En los barrios de El Born y Gràcia se concentra el mayor número de tiendas de diseño de la ciudad. Primeras marcas y diseñadores alternativos tienen aquí su punto de venta junto a restaurantes minimalistas, galerías de arte, peluquerías o tiendas de regalos, entre otros establecimientos. El encanto de barrios como El Born reside en la combinación de una oferta de lo más “trendy” en un entorno de lo más antiguo, donde todavía se respiran los antiguos aires medievales de la ciudad. El barrio de Gràcia conserva, a su vez, el ambiente del antiguo pueblo que fue antaño, separado del trazo urbano barcelonés. Hoy, Gràcia, es un vecindario joven y desenfadado, abierto a todos los visitantes, que se mezclan en sus plazas, tiendas de moda, restaurantes y bares.

La oferta gastronómica de Barcelona también se viste de fiesta en Navidad. Los días festivos por excelencia son: 24 de diciembre (Nochebuena), 25 de diciembre (Navidad), 26 de diciembre (Sant Esteve), 31 de diciembre (Nochevieja o Fin de Año), 1 de enero (Año Nuevo) y 6 de enero (Festividad de Reyes). El Hotel España y el Hotel Condes de Barcelona ofrecen menús especiales para cada ocasión.

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