Todas las navidades se instala en Barcelona, a los pies de la Catedral, la “Fira de Santa Llúcia”. Esta feria, que actualmente cuenta con más de 270 paradas, es una de las más populares de la ciudad, su origen se remonta a hace más de doscientos años, ya que se tiene noticia de su existencia desde 1786. Hasta hace poco era el 13 de Diciembre, día de Santa Lucia, cuando se abría al público y suponía el pistoletazo de salida para iniciar las compras navideñas y especialmente todo lo necesario para engalanar los hogares.

Como en otros muchos lugares, en las familias barcelonesas, sobre todo en las que tienen niños, existe la tradición de “hacer el Belén”. Los belenes pueden ser más grandes o más pequeños con figuras hechas a mano, en serie o hasta de plástico. La Virgen, San José, el niño, el buey, la mula, los tres Reyes Magos y algún pastorcillo son las figuras imprescindibles y a partir de ahí se pueden añadir tantas como se quiera.

Pero en los belenes catalanes se añade otra figura, quizá la más entrañable y típica de la imaginería navideña: El Caganer.

El Caganer originariamente representaba a un campesino ataviado con las prendas características catalanas, el gorro llamado barretina y la faja, agachado con las nalgas al aire haciendo sus necesidades, se solía colocar a este personaje en un lugar oculto del belén detrás de una casita, debajo de un puente…, para hacer así que los más pequeños lo buscasen.

Actualmente hay “caganers” que representan personajes conocidos a nivel local, nacional e internacional, políticos, artistas, deportistas… surgen cada año y es normal ver ante las paradas en las que venden estas figuritas, a gente parada contemplando divertidos a todos estos “caganers”.

Todo lo que se pueda necesitar para instalar el Belén o para decorar la casa en estas fechas, lo podemos encontrar en la Fira de Santa Llúcia, Junto a las paradas de imaginería se encuentran las conocidas como “paradas de verde”, éstas están repletas de musgo, corteza de corcho, laurel, eucaliptos, muérdago, además de árboles de Navidad.

En otras paradas nos ofrecen panderetas, carraclas y zambombas para acompañar los villancicos, típicas canciones navideñas.

También hay muchos puestos dedicados a la artesanía, pero unos que llaman especialmente la atención son aquellos en los que se apiñan los “Tíons”. El tió, personaje navideño, es un tronco de cara sonriente y tocado con la barretina catalana, que se supone llega a las casas y se les alimenta hasta el día de Navidad en el que los niños provistos de palos lo golpean mientras cantan canciones como la que sigue, a la espera que el tió deje regalos que suelen ser caramelos, dulces y chucherías.

(Catalán)

Caga tió
ametlles i torró –
no caguis arangades
que són massa salades
caga torrons
que són més bons
Caga tió
ametlles i torró
si no vols cagar
et donaré un cop de bastó

(Traducción castellano)

Caga tió
Almendras y turrón
No cagues arenques
Que son demasiado salados
Caga turrones
Que son más buenos
Caga tió
Almendras y turrón
Si no quieres cagar
Te daré un golpe de bastón

Los barceloneses acuden a la “Fira de Santa Llúcia” para aprovisionarse de todo lo que necesitan para adornar su hogar, para contemplar las nuevas figuritas que salen cada año o simplemente para pasear entre los puestos y disfrutar del ambiente navideño.

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